La Laguna de San Pablo (2,660 m.) es uno de los atractivos turísticos más importantes del cantón y de la región norte del Ecuador, porque su espejo de agua de aproximadamente 583 hectáreas permite desarrollar varias actividades como el velerismo, tabla vela, kayak, canotaje y esquí acuático.
Sus orillas albergan una biodiversidad típica entre las cuales están las garzas, patos silvestres, gallaretas y la preñadilla, un pez nativo de los Andes septentrionales que habita entre la totora (Scirpus sp.), una planta nativa con la cual los habitantes elaboran diversas artesanías como esteras, aventadores y los tradicionales caballitos de totora, todos hechos a mano por comunidades de la parroquia de San Rafael como: Huaycopungo y Cachiviro.
Esta laguna está dentro de un cuenca hidrográfica de 148.69 Km2 donde habitan 36 comunidades indígenas y cuatro centros parroquiales, los mismos que pueden ser apreciados desde los kayak y canoas que son útiles para bordear la laguna y apreciar la vida cotidiana de las comunidades indígenas que se desarrollan cerca de las orillas. |